Si dejas el cuidado personal sin regularizar
- Cualquiera de los padres puede cambiar las reglas de un día para otro.
- No tienes cómo acreditar formalmente con quién vive el niño.
- Trámites de salud, colegio o viajes se complican sin respaldo legal.
- Si el entorno se vuelve riesgoso, no hay una resolución que te ampare.
- El conflicto se prolonga y el niño lo vive en medio de la incertidumbre.

