Si no denuncias o lo enfrentas sin apoyo
- La situación de riesgo se mantiene, y muchas veces se agrava.
- No accedes a las medidas de protección que la ley contempla para ti.
- Tus hijos siguen expuestos a un entorno de violencia.
- Sin acompañamiento, el proceso se siente abrumador y se abandona.
- No quedan registrados los antecedentes que después serán clave.

